Qué revisar antes de virtualizar los servidores de un municipio y cómo migrar sin dejar sin servicio a la institución.
Virtualizar los servidores de un municipio o de cualquier institución pública no empieza con comprar equipos: empieza entendiendo qué servicios existen hoy, de qué dependen y cuánto tiempo puede estar detenido cada uno. Esta guía resume el orden que recomendamos seguir.
Antes de diseñar nada, lista cada servidor físico y cada aplicación que corre en él. Para cada uno anota:
El tamaño del entorno depende del consumo real de procesador, memoria y disco de cada servidor, y de cuánto se espera crecer en los próximos años. Medir durante un periodo representativo, incluido el cierre de mes si aplica, evita comprar de más o de menos.
Con varios servidores ESXi y almacenamiento compartido es posible mover máquinas virtuales entre equipos y reiniciarlas automáticamente si uno falla. Con un presupuesto menor se puede empezar con menos equipos y un buen respaldo, dejando documentado el camino para crecer. Lo importante es que la decisión sea consciente: qué falla se tolera y cuál no.
Una plataforma virtual sin respaldo verificado no es más segura que los servidores que reemplaza. Cada máquina virtual debería tener un respaldo con pruebas periódicas de restauración. Además, la institución debe recibir documentación de lo implementado y capacitación para su personal, de modo que la plataforma no dependa de una sola persona.
Incluye de forma explícita el soporte posterior, la capacitación, la documentación técnica y los tiempos de atención. Lo que no se especifica rara vez se entrega.
Si tu institución está evaluando virtualizar, podemos hacer una revisión inicial de la infraestructura actual y proponerte un plan por etapas.
Hacemos una auditoría remota sin costo de tu infraestructura (un servidor físico) y te entregamos un informe con hallazgos y prioridades.